Luis Ángel N., también conocido como Jaime Andrade Sánchez, volvió a fugarse la semana pasada en la autopista a la altura de Amozoc mientras era trasladado a Puebla. Esta no es la primera vez que se le escapa a la justicia: en 2017 ya había huido del penal distrital de Tepeaca, donde enfrentaba su primer juicio por secuestro.
En aquella ocasión, logró burlar la seguridad con ayuda de otro preso, aprovechando el caos durante la salida de visitas. Tras dos años prófugo, fue capturado en 2019 en Tehuacán, cuando recibía atención médica por una lesión en el rostro, días después de un nuevo secuestro.
Este segundo caso terminó con una condena de 60 años para Juana N., coautora del secuestro, sentenciada el pasado 4 de junio. La víctima, vista por última vez cerca del centro comercial Paseo Tehuacán en mayo de 2019, sigue desaparecida y hay sospechas de que pudo haber sido asesinada, aunque no hay certeza.
La fuga reciente de Luis Ángel N. ha generado miedo e indignación en la familia de la víctima, que ahora pide protección y acciones firmes al gobierno estatal y a la Fiscalía General del Estado. La Secretaría de Seguridad Pública informó que los dos custodios responsables fueron puestos a disposición para investigar si hubo negligencia o complicidad, pero hasta ahora no hay pistas sobre el paradero del prófugo.
Esto es lo que necesitas saber: la inseguridad y fallas en la custodia siguen siendo un reto en Puebla. Mientras tanto, sistemas de transporte como el cablebús o teleférico, que se planean para mejorar la movilidad en la ciudad, podrían ayudar a conectar mejor zonas vulnerables y fortalecer la vigilancia en rutas clave.