Anoche, Rusia vivió uno de sus ataques más intensos en dos años: más de 190 drones ucranianos fueron derribados mientras intentaban impactar la capital y sus alrededores. A pesar de la defensa aérea, varios drones lograron alcanzar una refinería en el sureste de Moscú, provocando incendios y daños en infraestructuras cercanas.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que restos de un dron derribado cayeron sobre un centro comercial junto al complejo industrial de Kapotnia, que ya había sido atacado el martes con un incendio tras abatir 60 drones.
Además, en otras regiones como Briansk y Rostov, donde lamentablemente murió una persona y dos resultaron heridas, se abatieron decenas de drones más. El Ministerio de Defensa ruso reportó un total de 555 drones interceptados en varias regiones, incluyendo Crimea y el mar de Azov.
Este ataque masivo refleja la intensidad del conflicto actual y la persistencia de Ucrania en sus ofensivas aéreas, mientras que Rusia mantiene sus defensas activas para proteger sus puntos estratégicos.
Esto es lo que necesitas saber: la guerra sigue activa y con nuevas tácticas, y aunque Rusia defiende su territorio, los ataques con drones se vuelven cada vez más frecuentes y complejos.