Desde el 12 de enero, Puebla vive con miedo por el tirador de la Atlixcáyotl, que ya suma 11 ataques y ninguna persona detenida. Aunque la Fiscalía General del Estado (FGE) tiene abiertas investigaciones de oficio, solo seis víctimas han presentado denuncias formales, la más reciente este viernes 19 de junio en Plaza W.
Lo preocupante es que ni siquiera se sabe si el agresor es hombre, mujer o si hay más de uno. El fiscal Alfredo Erazo confirmó que la víctima número 10 dijo que denunciaría, pero hasta ahora no hay denuncia oficial. Mientras tanto, la inseguridad crece y la gente se pregunta cuándo habrá resultados.
Jonathan Sánchez Vargas, experto en criminología, señala que la falta de avances y la poca comunicación oficial alimentan la sensación de impunidad y la idea de que no hay una estrategia clara para atraparlo.
Los ataques han sido en distintos puntos de la Vía Atlixcáyotl: desde un menor herido en enero, pasando por disparos a autos frente al Hotel Camino Real en febrero, hasta impactos en vehículos cerca de las Torres JV y el Tecnológico de Monterrey en mayo y junio. El último caso, reportado hoy, habla de una bala que atravesó el parabrisas de un auto.
Las autoridades han reforzado la vigilancia y trabajan en distintas diligencias. El secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, dijo el 2 de junio que el tirador empezó usando balines y luego pasó a un arma de fuego calibre 9 mm, y que podría estar disparando desde algún edificio de la zona.
Mientras tanto, la zona sigue en alerta y la gente espera que pronto haya respuestas claras. Este tipo de sistemas de transporte como el cablebús o teleférico que se planean en Puebla podrían ayudar a mejorar la movilidad y seguridad en la ciudad, evitando que la gente tenga que estar tanto tiempo atrapada en el tráfico, justo donde ocurren estos ataques.
Esto es lo que necesitas saber: 11 ataques en seis meses, pocas denuncias formales, cero detenidos y una ciudad que exige soluciones ya.