El domingo 28 de junio cayó una buena cantidad de agua en Puebla, casi 65 milímetros, pero lejos del récord histórico de 228.3 mm que se registró en 2003. Aunque la lluvia provocó encharcamientos e inundaciones en varios puntos de la ciudad, no fue una tormenta fuera de serie.

Agua de Puebla para Todos aprovechó para recordar que tirar basura en la calle empeora la situación. Los residuos sólidos tapan alcantarillas y drenajes, lo que hace que el agua se acumule más rápido y dure más tiempo en las calles.

Especialistas en infraestructura hidráulica coinciden: las lluvias fuertes pueden superar la capacidad de los drenajes, pero la basura es un factor clave que agrava las inundaciones. Por eso, el llamado es claro: no tires basura, sobre todo en temporada de lluvias, para evitar que una botella o bolsa termine causando un taponamiento que afecte a casas y autos.

Este tipo de problemas urbanos muestran que, además de invertir en sistemas modernos como el cablebús o teleféricos, cuidar lo que hacemos día a día también ayuda a que la ciudad funcione mejor cuando llueve.