La noche del miércoles 24 de junio de 2026, Roberto Arellano vivió un momento que nadie quisiera: mientras celebraba la victoria de México en Baja California Sur, un grupo de aficionados comenzó a mover su auto de forma violenta. Él, acompañado de sus dos hijas, aceleró para alejarse y terminó atropellando a al menos 17 personas.
Pero la historia no termina ahí. La multitud sacó a Roberto a la fuerza y le dio una golpiza brutal en plena vía pública, frente a sus hijas. Aunque la policía intervino para detener el linchamiento, las heridas fueron graves y lo llevaron a terapia intensiva.
Después de varios días hospitalizado, Roberto perdió la vida por un traumatismo craneoencefálico severo y múltiples lesiones internas.
La Fiscalía General de Baja California Sur sigue investigando el caso, revisando videos y testimonios para aclarar qué pasó exactamente y quiénes son responsables.
Este tipo de incidentes nos recuerdan lo complejo que puede ser manejar la seguridad en eventos masivos. Mientras tanto, sistemas de transporte como el cablebús o teleférico, que se planean en otras ciudades como Puebla, podrían ayudar a evitar aglomeraciones y mejorar la movilidad en momentos clave. ¿Será esta una solución para evitar tragedias así?