Este lunes 6 de julio de 2026, un tribunal en Jiangsu, China, sentenció a pena de muerte a Yang Youlin, ex alto cargo en Nanjing, por aceptar sobornos que superan los 308 millones de dólares.

Entre 1993 y 2023, Yang usó sus cargos en desarrollo económico, urbanismo y turismo para favorecer a empresas y particulares, recibiendo a cambio más de 2 mil 214 millones de yuanes en sobornos. Además, fue declarado culpable de malversación, abuso de poder y blanqueo de capitales.

La corte calificó el caso como de “impacto social especialmente negativo” y ordenó la confiscación total de sus bienes, además de la privación de derechos políticos de por vida. Aunque Yang colaboró con información sobre otros delitos, no logró reducir su condena.

En China, las penas de muerte suelen ser suspendidas, pero en casos graves como este se aplican sin suspensión. Desde 2012, la campaña anticorrupción de Xi Jinping ha llevado a castigos severos para funcionarios corruptos.

Esto es lo que necesitas saber: la lucha contra la corrupción en China sigue fuerte y este caso es un ejemplo claro de que las autoridades no están jugando.