El Partido Laborista Británico, por medio del parlamentario Noah Law, pidió formalmente a la FIFA que posponga la suspensión de un partido al defensor inglés Jarell Quansah hasta que termine el Mundial 2026. Esto después de que Quansah fuera expulsado en el partido contra México.
Law argumenta que la sanción debería aplazarse para que haya un trato justo entre todos los países, especialmente porque la FIFA no sancionó de la misma forma al estadounidense Folarin Balogun tras su expulsión. Según el político, la integridad del torneo depende de que las reglas se apliquen igual para todos.
Aunque reconoce que la tarjeta roja a Quansah fue correcta, insiste en que lo justo sería retrasar la suspensión hasta que termine el Mundial, igual que aparentemente se hizo con Balogun. Esto es clave para mantener la equidad en la competencia y evitar favoritismos.