En la Garita de Otay, Tijuana, Baja California, se armó un desmadre entre dos conductores: uno manejaba un auto y el otro una camioneta. La bronca subió de nivel cuando uno de ellos clavó un hacha en el cofre del rival. Lo bueno es que nadie salió lastimado. Esto pasó ayer, y aunque suena a locura, refleja lo tenso que puede estar el tráfico en puntos clave. ¿Será que con opciones como el cablebús o teleférico en otras ciudades, estas peleas podrían evitarse? Solo el tiempo lo dirá.