Esto es lo que necesitas saber 👇

La clínica “Detox”, en Puebla, se vendía como el lugar de moda para arreglitos “rápidos” y baratos: liposucciones desde $14 mil, “chips sexuales”, Botox y hasta el famoso “ADN de salmón”. Todo sin cédula profesional y con cero garantías.

La dueña, Diana Alejandra Palafox Romero, no era doctora titulada pero en sus videos prometía resultados inmediatos y sin riesgos, usando términos pro como “Microaire” para quitar grasa al instante y vender la idea de que todo era seguro (spoiler: no lo era). Según promocionaban, podías entrar, salir en dos horas y listo pa’l antro… pero la realidad era otra.

El caso estalló cuando Blanca Adriana Vázquez Montiel desapareció tras convulsionar durante uno de estos procedimientos. Desde entonces, un montón de personas contaron que por poco caen en la trampa gracias a los precios bajos y la publicidad “cool”, aunque varios se echaron para atrás al ver lo informal del consultorio.

Cuando la Fiscalía llegó, el equipo de Detox intentó borrar su rastro digital, pero la gente sigue reportando movimientos sospechosos en las redes asociadas a la clínica.

Dato duro: la dueña, su hijo y la enfermera siguen prófugos, buscados por el secuestro de Blanca Adriana, una mamá de 37 años.

¿La lección? Si un “arreglito” suena demasiado bueno (y barato) para ser verdad, mejor duda y checa credenciales. Tu salud no es juego.