La noche del jueves 28 de mayo, un cohete New Glenn de Blue Origin explotó durante una prueba en el Centro Espacial Kennedy, Florida, justo a las 21:00 hora local. Este cohete de 98 metros iba a lanzar 48 satélites para la red de banda ancha Leo de Amazon, con fecha prevista para el 4 de junio.
La explosión no dejó heridos, pero destruyó la plataforma LC-36, la única en el mundo diseñada para este cohete, lo que significa que Blue Origin no podrá lanzar su nave más grande hasta que la reconstruyan y recertifiquen. Esto podría tomar meses.
Este golpe llega justo cuando Blue Origin busca cumplir compromisos con la NASA y competir con SpaceX y su Starlink. Jeff Bezos aseguró en X que todo el equipo está a salvo y que van a reconstruir y volver a volar.
Esto es lo que necesitas saber: la explosión afecta la red de satélites de Amazon, frena los planes lunares de Blue Origin y abre dudas sobre su capacidad para seguir en la carrera espacial.