El FBI detuvo la semana pasada un plan para atacar con drones explosivos y francotiradores la gala de la UFC en la Casa Blanca, que se celebró el domingo 14 de junio con 4,000 espectadores. La intención era causar una masacre y “desencadenar” una revolución, pero gracias a una operación rápida ya hay cinco detenidos y decenas de sospechosos identificados.

El director del FBI, Kash Patel, explicó que el 10 de junio detectaron la amenaza contra el evento UFC América 250 y que la acción conjunta con otras fuerzas de seguridad evitó el ataque. Por su parte, Donald Trump, que estaba en Francia para la cumbre del G7, dijo este martes 16 de junio que no sabía nada del plan y bromeó que el único “ataque” que vio fue el de los luchadores.

El plan incluía usar drones cargados con explosivos en la zona norte de la Casa Blanca, mientras una protesta pacífica se desarrollaba cerca. La idea era generar caos para luego atacar a los asistentes y autoridades con armas, buscando provocar una revolución.

Uno de los arrestados, Tycen Proper, de 19 años, fue detenido el lunes 15 de junio en Ohio y enfrenta cargos graves, incluyendo intento de asesinato de un agente federal. Él y sus cómplices se comunicaban por TikTok y Signal, y planeaban reunirse en Virginia para luego ir a Washington el día del evento.

El subdirector del Servicio Secreto, Matthew Quinn, confirmó que la investigación sigue abierta y que algunos sospechosos siguen prófugos. Destacó que el Servicio Secreto lideró la operación desde el inicio y que la información se mantuvo en reserva para proteger la seguridad.

Esto es lo que necesitas saber: un ataque serio fue evitado justo antes de la fiesta de la UFC en la Casa Blanca, gracias a la coordinación entre agencias. Aunque la amenaza fue real, las autoridades actuaron rápido para mantener la seguridad en un evento con miles de personas.