El pasado jueves 11 de junio, tras la victoria de México 2-0 contra Sudáfrica en la inauguración del Mundial, se armó una celebración en el Ángel de la Independencia que terminó con polémica.
Mientras la gente festejaba, una tormenta sorprendió a todos, y algunos aficionados usaron lonas de personas desaparecidas —que estaban ahí con madres buscadoras protestando— para protegerse de la lluvia.
Tres jóvenes fueron identificados por usuarios en redes sociales: Liel Nasib, Aarón Ortiz Jiménez y Abraham Chayo. En videos virales, Liel amenaza y golpea a un periodista que los confrontó; Aarón insulta a las madres buscadoras y les manda mensajes despectivos en Instagram (aunque no se ha confirmado el origen de esos mensajes); y Abraham, quien amenazó con llamar a la policía, es hijo de un educador de la comunidad judía en México.
No son los únicos: al menos cinco personas más también usaron las lonas para cubrirse, pero aún no han sido identificadas.
Esto es lo que necesitas saber: la celebración por el triunfo mexicano se mezcló con un momento de tensión y falta de respeto hacia familias que buscan a sus desaparecidos. Aunque la euforia es entendible, este episodio recuerda la importancia de mantener el respeto y la empatía, incluso en las fiestas.