El pasado 21 de junio, un globo aerostático con 21 personas a bordo se incendió en pleno vuelo en Praia Grande, Santa Catarina, al sur de Brasil. Ocho personas murieron y 13 lograron sobrevivir, incluido el piloto, quien contó que el fuego empezó dentro de la cesta mientras estaban en el aire.

Para salvarse, el piloto bajó rápido y pidió a los pasajeros que saltaran cerca del suelo. Algunos lo lograron, pero el globo terminó consumido por las llamas y cayó cerca de un centro de salud.

Las autoridades confirmaron que no hay desaparecidos y el gobierno estatal activó toda su estructura para atender a los heridos y apoyar a las familias. El presidente Lula también expresó sus condolencias y ofreció recursos federales para la asistencia e investigación.

Esto es lo que necesitas saber: un accidente grave que pone en alerta sobre la seguridad en vuelos turísticos, pero también muestra la rápida respuesta de las autoridades para cuidar a los afectados.