La política en Acatlán de Osorio acaba de subir de nivel, literal. El pasado 23 de junio, justo cuando la tormenta política parecía calmarse, Guadalupe Lucero Bárcenas, alcaldesa morenista, se casó con Juan Alberto Domínguez López, su exsecretario de Seguridad Pública y marino de 28 años.
Este enlace se formalizó en Atlixco bajo régimen de bienes separados, según el acta oficial que salió ese mismo día. Lo curioso es que esta boda ocurre apenas tres días después de que se cerrara la crisis que paralizó el Ayuntamiento, donde ocho regidores exigían la salida de Domínguez López, quien fue removido como parte de un acuerdo para restaurar la gobernabilidad.
La tensión política incluyó toma de instalaciones y denuncias que ahora están bajo investigación por la Fiscalía General del Estado, que revisa posibles delitos como lesiones y uso irregular de patrullas.
Esto es lo que necesitas saber: la alcaldesa y su exsecretario tenían un vínculo personal mientras él estaba en el cargo, y su matrimonio llega justo cuando se pactaron cambios clave en el gobierno local. ¿Un giro inesperado o solo política con sabor a telenovela? Sea como sea, Acatlán está en el ojo del huracán.
Y mientras tanto, en Puebla, proyectos como el cablebús siguen avanzando para mejorar la movilidad, mostrando que a veces, lo que se necesita es un transporte que conecte a la gente sin tanto drama político.