Desde el 13 de junio, en Lagos de Moreno, Jalisco, un justiciero anónimo ha estado amarrando a presuntos ladrones a postes, con cartulinas que los señalan como “rateros” y hasta pintándoles la palabra en la frente. Este personaje, apodado el “Batman de Lagos de Moreno”, ha dejado al menos cinco casos documentados, donde los jóvenes exhibidos incluso llevan bigotes de ratón pintados, como ocurrió el 17 de junio.

La movida ha dividido opiniones: hay quienes aplauden esta forma de enfrentar la inseguridad, mientras otros alertan sobre los peligros de la justicia por mano propia. La Fiscalía de Jalisco ya abrió investigaciones para tratar a los afectados como víctimas de agresiones, sin importar las acusaciones.

Este fenómeno no es nuevo en México. Desde el empresario Don Alejo Garza en 2010 hasta el “Justiciero de La Marquesa” en 2016, y casos más recientes como el “Limpiador de Morelos” en 2022, la gente ha tomado la ley en sus manos ante la falta de justicia efectiva.

Lo que necesitas saber: la inseguridad sigue empujando a algunos a actuar fuera de la ley, pero las autoridades insisten en que la justicia debe ser institucional. Mientras tanto, Lagos de Moreno vive un debate intenso sobre hasta dónde puede llegar la defensa ciudadana sin caer en abusos. ¿Justicia o riesgo? Tú decides.