Un reportaje de The New York Times, junto con Puente News, reveló que varios funcionarios y legisladores mexicanos, sobre todo de Morena, han estado en contacto con autoridades de Estados Unidos para pasar info sobre investigaciones relacionadas con presuntos vínculos entre servidores públicos y el crimen organizado.
Según el diario, al menos una docena de políticos —entre gobernadores y legisladores— han buscado acercarse a EU, y algunos ya están en conversaciones confidenciales. La idea es adelantarse a posibles investigaciones en su contra.
Esto empezó después de que a finales de abril el Departamento de Justicia de EU acusó a 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluido el entonces gobernador Rubén Rocha Moya, de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
Además, la DEA habría intentado convencer a funcionarios mexicanos para que cooperen en las pesquisas de manera privada.
Las investigaciones también se alimentan de datos que llegan desde detenidos del Cártel de Sinaloa en EU y de algunos de los 92 presuntos operadores del narcotráfico que México ha enviado a Estados Unidos en los últimos 18 meses, varios de los cuales ya colaboran con fiscales federales.
Este tema ha tensado la relación diplomática entre México y EU. Desde que se hicieron públicas las acusaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado los señalamientos y ha pedido que cualquier investigación se haga respetando la soberanía y los mecanismos de cooperación entre ambos países.
Esto es lo que necesitas saber: la política y la seguridad se mezclan en un juego de alianzas y desconfianzas que sigue calentando la relación México-Estados Unidos.