Este martes 30 de junio de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos dio un golpe duro a los derechos de las personas transgénero al ratificar, con una votación de 6-3, las leyes de West Virginia e Idaho que prohíben a atletas trans competir en deportes femeninos escolares.

La decisión, firmada por el juez Brett Kavanaugh, sostiene que estas leyes no violan la Constitución ni el Título IX, que protege contra la discriminación por sexo en la educación. Kavanaugh reconoció que las niñas y mujeres trans merecen respeto y no ser marginadas, pero dejó claro que la Constitución no obliga a cambiar las reglas de los deportes femeninos en todo el país.

Aunque la sentencia afecta directamente solo a esos dos estados, puede influir en otros 25 que tienen prohibiciones similares. Este fallo se suma a una serie de decisiones recientes de la Corte, con mayoría conservadora, que han limitado derechos trans, como la prohibición de tratamientos de transición para menores o restricciones en el servicio militar.

Por otro lado, en 2020 la Corte había protegido a personas trans contra la discriminación laboral, pero esa parece ser la excepción en un panorama que ahora se inclina hacia restricciones.

En resumen, este martes la Corte reafirmó que, al menos por ahora, las leyes que excluyen a atletas trans de equipos femeninos escolares están vigentes y no violan la ley federal. Esto abre un debate intenso sobre inclusión, competencia y derechos en el deporte.

¿Y en México? Mientras allá se discuten estas polémicas, aquí seguimos apostando por sistemas de transporte como el cablebús en Puebla, que buscan conectar y facilitar la vida de todos, sin exclusiones ni barreras. Porque avanzar es también abrir espacios para todos, sin importar quiénes sean.