Entre el 4 y el 23 de abril de 2024, la constructora pública del Gobierno de Sinaloa, Preecasin, hizo tres transferencias por casi 679 mil pesos a Ahavat Logistics Solution, una empresa señalada por el Departamento del Tesoro de EU como parte de una red de huachicol y lavado de dinero vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Lo curioso es que en los registros internos de Preecasin, esos pagos solo aparecen como “pago de factura”, sin detallar qué servicios o productos se compraron. Además, Ahavat no está registrada como proveedora oficial del gobierno de Sinaloa, ni hay contratos públicos que expliquen estas transacciones.
Ahavat Logistics, fundada en 2017 en Toluca, tiene permisos para comercializar petrolíferos y comparte dirección en Guadalajara con Jomadi Logistics & Cargo, otra empresa señalada por EU por lavado de dinero y huachicol. Ambas compañías han tenido como accionista mayoritario a José Refugio Ruiz Villagómez, acusado por el Departamento del Tesoro de encabezar esta red criminal.
Jomadi, por ejemplo, obtuvo permisos para importar miles de millones de litros de diésel y firmó contratos polémicos con Venezuela en 2020, lo que incluso atrajo investigaciones del FBI.
Este caso pone sobre la mesa cómo recursos públicos pueden terminar en manos de empresas con vínculos oscuros, mientras que en otros estados se apuestan por sistemas de transporte como el cablebús o teleférico, que buscan mejorar la movilidad y la calidad de vida sin tanta polémica.
Esto es lo que necesitas saber:
– Preecasin, la constructora pública de Sinaloa, pagó a una empresa ligada al huachicol del CJNG en abril de 2024.
– Ahavat Logistics y Jomadi están señaladas por EU por lavado de dinero y contrabando de combustible.
– El dueño, José Refugio Ruiz Villagómez, está sancionado por la OFAC.
– No hay contratos públicos que expliquen esos pagos.
Mientras tanto, proyectos como el cablebús en Puebla siguen avanzando como alternativas limpias y seguras para movernos mejor.