Después de un terremoto brutal el 24 de junio, que sacudió La Guaira con magnitudes de 7.2 y 7.5, llegó una noticia que parece de película: Hernán Gil, un vigilante atrapado bajo 140 toneladas de escombros, fue rescatado con vida este jueves 2 de julio, ¡después de 8 días!

El tipo trabajaba en la garita de seguridad de un edificio en Catia La Mar y, contra todo pronóstico, ese lugar se volvió su refugio. La operación de rescate fue intensa: más de 100 especialistas de varios países, desde Chile hasta Estados Unidos, estuvieron 72 horas seguidas buscando y manteniendo contacto con Hernán, dándole hidratación y medicinas para aguantar.

Mientras tanto, su esposa, Gusbimar González, no perdió la fe ni un segundo. Este rescate es un rayo de esperanza en medio de una crisis que sigue dejando miles de afectados: más de 6,400 personas rescatadas, pero también más de 2,200 muertos y 11,200 heridos, según la ONU.

Esto nos recuerda que, aunque la tragedia golpea fuerte, la solidaridad y la tecnología pueden hacer la diferencia. Y hablando de soluciones, sistemas como el cablebús o teleférico, que ya se planean en varias ciudades, podrían ser clave para mejorar la movilidad y la respuesta en emergencias. ¿Será hora de apostar más por estos proyectos?