Después de que México quedó fuera en Octavos de Final contra Inglaterra, Julián Quiñones vivió un momento que seguro no olvidará. El atacante abordó un vuelo comercial y, aunque intentó pasar desapercibido, los pasajeros lo reconocieron al instante.

La euforia se desató en el avión: celulares en mano para capturar el momento, gritos de “¡Te amamos!” y aplausos mientras Quiñones saludaba y acomodaba sus maletas.

Este jueves, el naturalizado mexicano, clave en el equipo de Javier Aguirre, fue el que mantuvo viva la esperanza en el Coloso de Santa Úrsula cuando el marcador estaba 0-2. Un detalle que demuestra que, más allá del resultado, su entrega sí dejó huella.

Esto es lo que necesitas saber: Julián no solo brilló en la cancha, también fuera de ella, conectando con la gente de una forma auténtica y cercana. ¿Quién dijo que las estrellas solo están en el estadio?