El Primer Tribunal Colegiado en Materia de Apelación, con sede en el Estado de México, ordenó la liberación inmediata de Jorge Antonio Sánchez Ortega, acusado como el segundo tirador en el homicidio de Luis Donaldo Colosio en marzo de 1994.
¿Por qué? El tribunal determinó que la acción penal contra Sánchez Ortega prescribió desde 2015, ya que la Fiscalía General de la República (FGR) retomó las investigaciones hasta 2021 y no ejerció acción penal sino hasta 2023. Esto llevó a revocar el auto de formal prisión dictado el 15 de noviembre de 2025.
Los magistrados señalaron que la FGR no pudo probar que Sánchez Ortega tuviera conocimiento del plan o que hubiera un acuerdo previo con Mario Aburto Martínez, quien fue sentenciado por el asesinato. Además, no se logró demostrar que los disparos estuvieran sincronizados o que Sánchez Ortega supiera de la ubicación del otro tirador o del momento exacto del ataque.
Aunque no se descarta su posible participación, la falta de pruebas claras hizo que el tribunal declarara prescrita la acción penal por homicidio simple intencional.
Esto es lo que necesitas saber: la justicia considera que la investigación tuvo fallas y que la acusación llegó demasiado tarde para seguir vigente. Así, Jorge Antonio Sánchez queda libre tras más de 30 años del crimen que marcó la historia política de México.