La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) decidió mantener bajo reserva por cinco años toda la info sobre las comunicaciones entre México y Estados Unidos relacionadas con Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez. Ambos están en la mira de investigaciones abiertas por autoridades gringas.
Esto incluye no solo las charlas diplomáticas, sino también las gestiones, intercambios y cooperación entre ambos gobiernos sobre estos políticos. La SRE argumenta que revelar esos documentos podría dañar la confianza y las relaciones con Estados Unidos, algo clave para la colaboración diaria.
Además, el Gobierno federal clasificó por tres años las minutas de la reunión del 21 de mayo en Palacio Nacional entre Claudia Sheinbaum, su Gabinete de Seguridad y el secretario de Seguridad Interna de EU, Markwayne Mullin. Este encuentro tomó relevancia porque se supo que Mullin habría planteado entregar a Rocha Moya e Inzunza para que enfrenten las acusaciones allá.
La solicitud de esta info llegó el 26 de mayo, justo 70 días después de que el Departamento de Estado de EU acusara a Rocha Moya, Inzunza y ocho funcionarios más por presuntos vínculos con el crimen organizado. Según Terrance Cole, jefe de la DEA, los acusados usaron sus cargos para proteger operaciones criminales y facilitar el paso de drogas hacia Estados Unidos.
Esto es lo que necesitas saber: la SRE prefiere mantener en secreto estos documentos para no afectar la cooperación bilateral ni la imagen de México en el extranjero. Mientras tanto, la polémica sobre estos políticos sigue en la mesa.